Hacia Punta del Este

12.10.2015

En agosto de 2006 comencé a estudiar en el IAG - Instituto Argentino de Gastronomía - la carrera de Profesional Gastronómico. En setiembre de ese mismo año accedí a  mi primera pasantía en un restaurante de San Telmo. Me resultó una experiencia  increíble, me enamoré del restaurante, de la cocina y de la gente con la que trabajé durante ese tiempo de aprendizaje, que se prolongó al ser contratada en febrero del año siguiente.  A fines del 2007 dejé el restaurante y roté por varios lugares del circuito gastronómico porteño, mientras continuaba con mis estudios.

En abril de 2008 comencé una segunda pasantía en nuestro instituto, en el taller de Prácticas Libres de cocina, asistiendo al profesor a cargo y ayudando en todo lo que podía a los alumnos que iban a repasar las técnicas aprendidas en clase. Esta experiencia para mi fue grandiosa, es incalculable todo lo que aprendí de la mano de profesores como Marcos Porcella, Gabriel “el Piojo” Obregón, Facundo Serra, Ezequiel Navas, Samanta Leske y todos aquellos con los que trabajé en esos meses. En diciembre de ese mismo año viajé a Punta del Este, en donde permanecí hasta los primeros días de marzo del 2009 haciendo la temporada de verano, en La Barra, de la mano de Hernán Taiana, un cocinero fabuloso, de mucha experiencia y con la mente más abierta que he conocido. Él, desde el primer día apostó a mi creatividad y me dejó jugar con mis conocimientos, mi experiencia y mis ideas para ponerme al frente de la plaza de las entradas. La temporada también me permitió vivir una nueva experiencia, la de convivir, lejos de mi casa y mi familia, con gente de diferentes partes del mundo (Uruguay, Colombia, Francia, Brasil y Chile), con sus costumbres, sus ideas y sus diferentes formas de ser.  

De vuelta en Capital Federal tenía que prepararme para una de las experiencias más importantes de mi carrera: mi viaje a España, a trabajar en las cocinas de las que tanto había oído hablar durante mis estudios, Martín Berasategui, Andoni Luis Aduriz y muchos más. El 28 de junio del año pasado llegué a San Sebastián, en dónde me recibieron en el restaurant Kursaal (1 estrella Michelin) que pertenece al grupo IXO de Andoni Arduriz, junto con Mugaritz y el Bodegón Alejandro. Allí estuve dos meses como segunda de partida de la partida de Segundos (es decir los platos principales), luego me llegó la oportunidad de ir a Lasarte a realizar una pasantía en Martín Berasategui (3 estrellas Michelin). La sensación que tuve al entrar en esa cocina es indescriptible, ver a personas de todas partes del mundo, trabajando por un objetivo común, con concentración, determinación, valor y pasión, y sentirme parte de eso, fue conmovedor. Fui asignada a la partida de carnes, pero no sin antes pasar por producción, bajo el mando del mítico Monday, un jefe exigente, de mucho (mal) carácter y muy buen corazón, una de las personas de las que más aprendí estando allí. A los dos meses de trabajar en Martín Berasategui me llegó la propuesta de viajar a Salamanca para realizar una pasantía en la cocina del Hotel Alameda Palace (5 estrellas). De la mano de Rúl Cabrera Durán, el jefe de cocina, tuve la oportunidad de aprender muchas cosas, presentar un plato mío en un menú degustación y dirigir a otros practicantes en la partida de producción y durante cokctails.

A finales de diciembre del 2009 volví a Argentina, para  viajar a Punta del Este y hacer temporada de verano, una vez más, junto a Hernán Taiana. Mientras tanto me llega la propuesta de armar una cocina en un restaurante próximo a abrir en Punta del Este. Y ese es el nuevo proyecto, una gran aventura que espero me depare un gran crecimiento. Mi experiencia en el IAG y en las diferentes cocinas en las que trabajé, me armaron y capacitaron para algo como esto y me respaldan en cada paso que doy, cada paso firme.