Romina Galetto – Va por más

12.10.2015

Yo era la que preparaba las tortas de cumpleaños de la familia y también las galletitas para los viajes de estudio de la escuela de Luján. Pero, cuando llegó el momento de decidir que iba a estudiar…dudé. Entonces, hice un año de Trabajo Social y llegando a la mitad de la cursada decidí que lo mío iba por otro lado. Así que viajé a la Capital y empecé a visitar colegios de cocina. No me costó nada decirme por el IAG. Había algo en el ambiente y las instalaciones que me convencieron inmediatamente, fue amor a primera vista.

- ¿Pastelera por decisión?
Por vocación diría yo… amo la pastelería. Estudié la carrera de Profesional Gastronómico, cursé el Pos-título y luego la Carrera de Pastelería. Pero desde siempre, me apasiona la Pastelería y en esto fueron fundamentales las pasantías, ya que cuando hice mis prácticas en el catering y los restaurantes estuve en ambas plazas y de esa manera pude darme cuenta que lo que más me gustaba era la pastelería en todas sus formas

- ¿Cómo fue esto de especializarte en postres?
Luego de mi paso por los restaurantes donde me ocupaba de las entradas y los postres, trabajé en forma eventual en el Faena Hotel+Universe hasta mi ingreso en el Palacio Duhau Park Hyatt. Recuerdo que cuando trabajaba allí… tenía una jefa francesa, la primer vez que me iba a enseñar a preparar macarons, me dijo: “Prepará todo y lo hacemos juntas”. Cuando llegó, me di cuenta que había hecho mal el merengue… ¡me agarró pánico! Por suerte, no pasó nada y arranqué de nuevo, bajo la guía de mi mayor mentora la Chef Patissier Ilhame Guerrah - del equipo de Alain Ducasse- con la que tuve el placer de trabajar y aprender muchas cosas que fueron fundamentales en mi carrera. Desde ese momento presté siempre mucha atención a todo lo que preparaba por primera vez. Más adelante, me dediqué a la preparación de los 7 postres diarios para el Duhau Restaurant & Vinoteca con su estilo bien francés; a la preparación de los 16 postres para el buffet de Gioia Restaurant & Lounge, de estilo Italiano, y también a la preparación de banquetes.

  

-¿Qué significó en tu trayectoria trabajar en la Bourgogne o para la Boutique de Jean Paul?
Trabajar en La Bourgogne era algo pendiente para mí y que pude saldar. Cuando empecé a estudiar pasaba por la puerta y lo veía como algo inalcanzable. Luego me di cuenta que con esfuerzo todo se puede. Porque para trabajar en gastronomía se necesita mucha pasión, ya que es un trabajo que exige sacrificios, pero trae muchas satisfacciones. Cada uno puede encontrar su lugar.

    

La gastronomía es una gran posibilidad y tiene muchos campos donde uno puede desempeñarse. Por ejemplo, dictar los Seminarios este año de Postres de Boutique, Macarons, Pastelería al estilo de un hotel cinco estrellas o Pastelería para Navidad en el IAG, fue un placer para mí. Dar clases fue el desafío del 2012, y una faceta de mi profesión que me encanto explorar. Así que hay que ponerle mucho empuje, y de a poco con sacrificio, uno puede lograr todo lo que se propone.

  

-¿Cuáles son tus nuevos desafíos?
Ahora cuando hace 10 años que arranqué mi carrera y es el momento de ir por más, estoy empezando un proyecto personal. Voy a poner una pastelería en Luján. Estoy feliz de poder avanzar en mi carrera y volver un poco a las raíces. El 19 de diciembre fue mi brindis de despedida en La Bourgogne.

  

Romina Galetto
Egresada 2003 - Profesional Gastronómico
2006/2007 Pos-título en Arte culinario y Pastelería Profesional

Si querés ver más de su producción mirá este video para la Revista Ohlalá