Testimonios hoy… Fabián Ditamo

12.10.2015

Cuando empecé a pensar que iba a hacer de mi vida, me encontré en una disyuntiva: estudiar medicina o gastronomía.

A los 16 años sin saber qué hacer, y por qué inclinarme me surgió una oportunidad. A través de mi hermano que organizaba eventos, en aquel entonces en el restaurante “El Gorriti”, di mis primeros pasos en un restaurante de aficionados en pleno Palermo Hollywood.

Trabajé tan solo 7 meses haciendo tapas, cobrando sólo 20 pesos… ¿qué pueden esperar de un chico a esa edad? Salí saltando de alegría sintiendo que eso me lo había ganado. Descubrí mi verdadera vocación y convencido se lo dije a mis padres: “Quiero estudiar y trabajar en gastronomía”.

Terminé el secundario y ese verano comencé a estudiar en el IAG y a trabajar en el restaurante “Lucky Luciano”, llamado actualmente “Guido Restaurante”.

Su dueño Guido Soto, me dio la posibilidad de aprender a su lado. Un local italiano por donde se mire, en pleno Palermo pegado casi a la jaula de los camellos, detrás del zoo de Bs. As.

En ese restaurante aprendí a despachar. Empecé en calientes, carnes y pescados, curiosamente y por decantación algo me atrapó; una pieza fundamental en una cocina: La Pastelería.

Comencé a probar y me sentí muy suelto entre el chocolate, la manteca y sus derivados. Empecé haciendo hojaldre a mano para las entradas donde también despachaba. Me metí de lleno…

  

Habiendo cumplido 2 años allí, me propusieron trabajar con Martín Baquero en su restaurante “Almanza”.

Luego de un año, me surgió una posibilidad en “Tocororo” de Puerto Madero, un restaurante cubano, tropical, y bastante festivo donde los camareros eran también los músicos que tocaban en vivo en su escenario de fondo caribeño. En ese lugar pude experimentar todo lo que el IAG me había enseñado, empezando con tortas para la hora del té y postres nuevos para la carta. Junto a David Báez (egresado del IAG) formamos un gran equipo.

Tocororo también me dio la posibilidad de conocer a Andrés Lorier y Agustín Basualdo del renombrado restaurante Chila en Puerto Madero, quienes me ofrecieron trabajar en hotelería, un campo diferente para mí.

  

Mi primera experiencia en hoteles fue la apertura de “Sofitel Cardales”. Me mudé a Escobar para vivir más cerca y la cabeza se me abrió a la mitad. El mundo del hotel es totalmente extraño y real a la vez.

Conocí a muchos colegas, como el Chef de Pastelería Esteban Lacy que venía del “Miami Ritz”, y al Sous-chef Lucas Mongelli del “Hotel Hyatt”.

para ingresar al “Palacio Duhau Park Hyatt Buenos Aires” como Ayudante y donde actualmente me desempeño como Comis. Al formar parte de esta gran empresa americana, es imposible dejar de aprender.

En este año decidí retomar los estudios, cursando las dos materias de mi carrera en el IAG que por razones de enfermedad no pude concretar en su momento. Y ahora acabo de firmar un nuevo contrato de transferencia dentro de la cadena para el Grand Hyatt de Santiago de Chile, a partir de enero 2013, como Chef de Partie de Pasteleria.

Vale destacar que este testimonio lo puedo dar gracias a lo aprendido en el IAG, que me dio las herramientas para emplear en cada lugar donde trabajé.

Fabián A. Ditamo
Carrera de Técnico en Gastronomía