Convocados por Stefan Ditzend, fueron seleccionados en el casting de Argentina, viajaron a Francia y se convirtieron en la Brigada Punto Hache el único equipo extranjero que derrotó a sus rivales franceses y llegó el pasado lunes, a la semifinal de la competencia, ante un jurado excepcional integrado por Pierre Hermé, Cyrill Lignac y Benoît Blin.

Una historia de redes y de mutua admiración que unió a Stefan, Matías y Hernán quienes sumaron su experiencia profesional y decidieron emprender la aventura de una competencia en París, Le Meilleur Patissier, Edición 2019 denominada Les choc des Nations.

La propuesta enfrenta en cada emisión a brigadas de pasteleros seleccionados por su destreza en la elaboración de mini gateaux y, piezas de azúcar y chocolate. Una contienda uno a uno entre Francia y los representantes de los siguientes países: Argentina, Japón, Canadá, Italia, Brasil, Marruecos y Rusia.  

De estas contiendas quedan 6 ganadores,  y el jurado elige los 4 mejores, y hay dos semifinales, una donde se elige el ganador y una final extra donde éste compite con el ganador de la temporada anterior. En un total de cuatro competencias donde había un sabor para la torta o minigateaux, y un tema para la escultura.

El inicio de la aventura comienza cuando, según no cuenta Hernán, “Stefan contacta a Matías para representar al equipo, porque él estaba bastante alejado de la pastelería en su práctica cotidiana”,  y éste a su vez contacta a Hernán. Se juntan para definir los perfiles,  envían sus CVs e imágenes de sus trabajos, y pasan por los distintos niveles de aprobación establecidos en la etapa previa del casting, que fue en Buenos Aires. Así fueron seleccionados para competir.   Matías nos aclara que “Brasil, Argentina y Canadá, éramos todos los americanos. Seis equipos franceses y seis extranjeros iban a permitir que se viera el nivel profesional en el resto del mundo. En Francia no tenían idea de Argentina, solo de la Patagonia, Messi, Buenos Aires, y el tango”. Entonces Hernán nos remarca: “Y por eso el asombro, y además, saber que la escuela deja tan bien plantado a un profesional de manera que puede posicionarse bien en el mercado.”

Para Matías era una experiencia a otra escala “Nosotros fuimos a hacer algo para lo que nos preparamos durante mucho tiempo e íbamos a hacer lo que sabíamos hacer… y lo mejor ¡es que teníamos 6 hs. para hacer lo que realmente nos gusta hacer! Esto fue una competencia en otro idioma, con 15 cámaras y 3 jurados a quienes admiramos y que no pensamos encontrarnos cara a cara nunca…jamás soñamos cruzarnos con ellos”.

PRIMERA COMPETENCIA BRIGADA PUNTO HACHE vs. BRIGADA DEL PACIFICO

La 1a. competencia era con franceses expatriados que estaban en el Four Seasons en Japón y Corea, y en Bali. El tema era trataba sobre Aliens y el sabor era de cítricos, trabajando libremente y siempre con la combinación de azúcar artístico y chocolate. Las esculturas eran en chocolate y algunas decoraciones en azúcar y con la elaboración desde mini gateaux hasta tortas. Hernán repasa el uso de la materia prima: “En chocolate trabajamos con Valrhona, que es un chocolate de primer nivel, que conocemos pero que no trabajamos en esa magnitud, en esa cantidad de kilos enorme”. Y Matías nos aclara: “La materia prima fue un cambio enorme, llegamos y nos encontramos con pulpas congeladas de todo tipo, pomelo,  naranja, toronja, naranja sanguínea, yuzu; nosotros trabajamos con limones y cítricos, pero allá nos encontramos con un mundo de abundancia, chocolates cobertura con todos los sabores, una mise en place enorme – el back stage era como un depósito-  con colorantes, polvos pectinas, y además te conseguían todo lo que pidieras; vos ibas y pesabas todo lo que ibas a usar”.

Matías nos cuenta todavía con emoción, “Nuestros competidores tenían muy buena técnica y a nosotros nos salía todo mal, la escultura del árbol de un metro se nos rompió en 13 pedazos”, y Hernán apunta: “Yo le decía Matías fijáte que está todo roto, y el me decía “no importa lo pegas” …y yo volvía a decirle “anda a fijarte, que está explotado”… y ahí se puso pálido“. Entonces Matías nos comenta: “Reparar el árbol nos llevó una hora y media; y para el resto reducimos todos los detalles, el árbol iba a ser 360 y terminó siendo 2 D, pero la idea estaba plasmada había ovnis, aliens; estaba la historia y todo lo que nos pidieron. En un momento, nos dijeron “ojalá que los aliens sean verdes”…, y los nuestros eran verdes.  Teníamos un limonero, y los limones del estilo Cedric Grolet -que nos gusta mucho-  eran el minigateaux,  para el sabor determinante que era el limón. Y les encantó”.

Matías vuelve a revivir la degustación: “La opinión de los jurados fue así,   Pierre Hermé, voto por los franceses por el tema del dulce de leche, que estaba bien en el mini gateaux, pero que no era superlativa; Benoît Blin votó por Argentina; y al final…Cyrill Lignac  terminó votando por nosotros. ¡Y cuando nos dimos cuenta… lloramos todos! Había mucho trabajo técnico,  en ambos equipos, pero nosotros habíamos hecho una interpretación muy marcada de lo que ellos querían, y el otro grupo actuó con mas técnica que interpretación. Nosotros habíamos hecho prevalecer la historia. Fue alegría y angustia (ver que se rompió todo fue tremendo)… pero fue impresionante, con las sugerencias del jurado… y los comentarios de Pierre Hermé. Lloramos bastante…¡todo fue superlativo!. Terminamos felices y siguieron las filmaciones”.

2ª COMPETENCIA BRIGADA PUNTO HACHE VS. BRIGADA BYBLOS

El tema era Abracadabra, magia, fantasía, un mundo fantástico y el sabor era la miel. Debían producir además, 20 porciones o 20 mini gateaux. Hernán nos cuenta el inicio de esta etapa: “Para las semifinales teníamos que haber pensado dos temas, pero no tuvimos mucho tiempo…el martes nos dijeron que quedamos dentro de los 4 mejores, 3 franceses y nosotros…Pero, ellos podían ir a su atellier y nosotros teníamos solo lo que habíamos traído en los bolsos de 23 kilos cada uno, y todo fue para nuestra apuesta en la primer etapa”.

Matías nos aclara, “allí pensamos, diseñamos y realizamos lo que hicimos el lunes – Jack y las habichuelas mágicas – y pusimos el cartel de “Argentina mágica” y los 3 personajes -hicimos los moldes de 3 personajes que escalan la enredadera escalando la final, que era el castillo- Esa era nuestra historia, una buena historia. Hicimos mucho producto, hojas y flores de azúcar, un río, el follaje, castillos, todo muy colorido. Les gusto muchísimo, porque trajimos un estilo, encariñados con las historias y los carteles…” Entonces, Hernán nos habla del momento mágico de la historia: “Las tortas eran las habichuelas que estaban dentro de una flor de chocolate, y cuando le tirábamos liquido caliente se habrían los pétalos -las colas de gallo- la torta con un crocante con isomalta que les encantó, era de miel y yogur” y remarca “Les encanto la puesta, como modelamos el chocolate”.

Matías vuelve al momento decisivo “Nos dijeron que los acostumbramos a ver cosas lindas. Cuando Stefan cuenta la historia… y dicen ¡vamos a ver la torta! entonces, viene la devolución de Pierre Hermé, que la probó dos veces (si bien el color no le gustó -las pistolas estaban tapadas y usamos un verde musgo- pero le soplamos oro y bajo un poco ese verde horrible). Él nos hizo sentir que ganamos cuando dijo: “Estoy un poco celoso porque no se me ocurrió a mi la torta”. Ahí, en ese momento, nosotros sentimos que ganamos, eso fue suficiente para nosotros… Con la torta de yogur y miel, que era una masa (madelain) de miel, con un crocante de isomalta, un curd de limón -ácido, sin manteca- y un contrastante mouse de yogur y miel con un centro de mango y bizcocho de maní. El equipo francés Le biblos había trabajado muy bien. Ellos eran de Saint Trope, charlamos un montón y compartimos la mesa del almuerzo con muy buena onda, a ellos les encantó nuestra escultura y ellos habían hecho un muy buen trabajo. Cuando terminamos nos dieron todo para la final, porque ya no lo iban a usar; nos dieron los moldes ¡todo! y nos dijeron: ” Gánenle a los franceses”.

La conclusión de Matías es que pudieron interpretar muy bien lo que ellos querían…“Tantos años de experiencia, todo lo que conoce cada uno (a raíz de nuestros viajes) y todo lo que hicimos hasta ahora…nos sirvió. Nosotros somos “los pibes dulce de leche”, y los sabores que manejan en Francia son totalmente diferentes, por eso sirvieron nuestros viajes, la experiencia que hicimos afuera.  Teníamos en claro nuestro objetivo, “vinimos para esto, estamos para esto, hagamos que funcione” Esa fue nuestra charla inicial y nos llevamos bien, nos divertimos, nuestro equipo funciono. Tres funciones gestadas en forma diferente que se alinearon de una manera única”.

Para Hernán contaba también como se sentían “Sentiamos la presión y la obligación de hacer algo bueno. Nos sentíamos como en nuestra casa, en el depósito, con toda la gente de producción y de la Mise en Place”. Pero siempre estuvieron felices y así lo afirma Matías:“No lo podíamos creer, pensamos ir y competir, perder la primera competencia y pasear. No por falta de fe, sino que estábamos felices de poder participar, de estar frente a ese jurado, con un viaje totalmente pago, siempre estuvimos felices de tener la experiencia… y además ¡nos pasó de todo!”.

Para ambos luego de su acceso a la semifinal surge la identidad “Nosotros nos movemos tratando de solucionar al modo argentino  y eso sorprende… pero para nosotros es natural”.