Hernán Vázquez comparte su experiencia con nosotros!!

12.10.2015

Es una satisfacción sumarme a este Nuevo Proyecto del IAG.
Habiéndome recibido en el IBHARS, escuela que ya no existe, decidí inscribirme en el IAG, por insistencia de un gran amigo y colega Diego Agrest. La verdad es que estoy completamente agradecido de las oportunidades que el IAG me ofreció y sigue ofreciendo ya que uno forma parte de esta gran escuela por siempre.

Habiendo estado en otras escuelas gastronómicas, personalmente creo y estoy convencido de que el IAG es a nivel académico, instrumentos y staff de educadores el mejor instituto de América del Sur y me animo a decir de América (Visite el Culinary Institute of America en New York y la Escuela de Hotelería y Gastronomía de Mallorca) y las maquinarias del instituto son incomparablemente mejores que las de su competencia.

Desde muy joven siempre estuve interesado por la cocina, recuerdo volver del Colegio para ver los bloques de cocina del Programa Utilísima o anotarme en los módulos gastronómicos en el colegio y con Cristian Petersen como Profesor aprender a realizar un plato típico argentino como El Revuelto de Gramajo.

Los años en el IAG fueron excelentes, con profesores de Primera como Gualtieri, Gera, Gross, Nader y Rodríguez Palacios. La claridad de los conceptos y la aplicación en la vida laboral era realmente sencilla, ya que estaba perfectamente desarrollado para insertarse con facilidad en el mundo profesional. Siempre me impresionó como, con la carga horaria que tenía de cursada, uno podía ser competente en la cocinas de los restaurante y hoteles. En Argentina trabajé en Catalinas con Ramiro Rodríguez Pardo y en el Ex Divino Buenos Aires con Fernando Orsiani. Finalizada la carrera logré conseguir un lugar (Por medio del IAG) para realizar una pasantía en el Mítico Restaurante Catalán, El Bulli, dirigido por Ferran Adrià. Experiencia profesional espectacular, aprender a trabajar a ese ritmo fue increíble, y por momentos odioso, pero todo tiene sus vivencias y concluyo que fue fenomenal.

Participé del Bulli Catering y formé parte del equipo que cocinó para el Casamiento de Ferran Adrià ese año en Barcelona, mas precisamente en un Palacio llamado Saint Gugat. Las personalidades del mundo Gastronómico y del espectáculo me impactaron, desde Carmen Ruscalleda y Joan Marie Arzak a Joan Manuel Serrat y jugadores del Barcelona, coronado con stands de las mejores marcas del planeta de Vinos (del Duero, de Alsacia, de Rioja, de Montalcino, California), Champagnes (Taittinger, Boillinger, Cristal) y Habanos (Cohiba, Montecristo, Partagas). Después de cocinar disfrutamos de la fiesta y de todas estas bondades antes mencionadas. Con la particularidad que nos llevaron a dormir a la casa de uno de los Chef de Cocina del Bulli Restaurante, Oriol Castro, a mi modo de ver la mente creativa del restaurante catalán. Pude ver allí, la mejor biblioteca gastronómica de mi vida, con los mejores libros y todos ellos firmados por Raymond Blanc, Gordon Rampsay, Alain Ducasse, Michel Bras, Nobu Matsushida, Marc Veirat, Heston.Blumental, Thomas Keller, etc…..

Luego viajé a Lasarte en San Sebastián y realicé otra pasantía en Martín Berasategui (otro 3 Estrellas Michelin) estuve en Pastelería y fue otra gran experiencia gastronómica. Menos intensa pero igual de fructífera. Además cené en Arzak (Primer Restaurante Galardonado Español por la entidad Francesa Michelin). En el terreno laboral trabajé en Mallorca en el Reads Hotel (1 Estrella Michelin) un año y medio, comprobando que con consistencia y coraje trabajamos a la par o mejor que nuestros colegas del primer mundo.

Volví al IAG, esta vez como Docente y permanecí un año lectivo. Fortificando más técnicas y pudiendo asimilar conocimientos gracias a la sabiduría de mis colegas. La vida en la escuela fue muy fructífera, ya que uno aprende mas de lo que uno llega a transmitir. Creo que fue un trabajo espectacular y alentador para adquirir más conocimientos. Luego volé a Manhattan y trabajé como Jefe de Partida de Pescados en New York (Tocqueville Restaurant), esto me permitió estar en contacto directo con los mejores productos del mar (Bogavantes de Maine, Salmones de Escocia, Hamatchi de Japon, Bacalao de Portugal, Erizos Frescos del Pacifico y Lubinas Chilenas). Y sumarle el ritmo de trabajo frenético del país de norte. Para mí la mejor experiencia gastronómica.

Hoy en día, en esta Argentina Cambiante, soy el Socio Gerente de dos Confiterías en Buenos Aires, manejando la administración, la producción y las innovaciones gastronómicas relacionadas con el catering, además realizo de manera tercerizada trabajos de consultaría gastronómica a empresas de catering y asesoro clientes del ambiente culinario.

Concluyo afirmando que, por su metodología, manera de enseñar, personal docente y contactos a nivel internacional, el IAG es la mejor opción para poder disfrutar de la gastronomía. Muchas Gracias al Instituto por este espacio.

Atentamente y a su disposición
Hernán Vázquez