- Martín Bruno -

El gran desafío Mendoza 2016

15.04.2016

Obtuvo el 2 puesto en el certamen nacional de Sommeliers y nos representará en el Mundial 2016, que se llevará a cabo ahora en Mendoza entre el 16 y 20 de Abril. Es el Sommeliers del laureado restaurant Tegui - el Nro. 1 de Argentina y 7 de Latinoamérica según la revista Restaurant-. Y docente de las materias de Enología, Bebidas y Servicio y Cocktelería en el IAG y en Cave : “Yo hice la carrera de Sommelier en Cave. Luego rendí dos certificaciones internacionales, 2do. nivel de la Court of Masters Sommeliers y 3er. nivel de la One & Spirits Educaction Trust”. Esto en cuanto al vino, además estudió música y letras…

Comenzó como Bartender haciendo barras para fiestas; luego estuvo viviendo dos años en Nueva Zelanda, donde fue bartender en un restaurant,  y muy de a poquito se fue metiendo más con los vinos   ”Forzosamente tuve que empezar a aprender, porque todos los días tenía que abrir y recomendar vinos…presentar un vino, ver las diferencias y entonces comencé a estudiar por mi cuenta un poco… Y me gustó.  Me llamó mucho la atención, tanto que cuando  iba a volver a la Argentina, decidí que iba a estudiar sommellerie”. Entusiasta de su profesión,  se expresa con todo detalle sobre la función del  Sommelier  “El sommelier se encarga principalmente de los vinos; pero,  en muchos lugares se encarga de toda la gestión de bebidas del restaurant,  la gestión de la cava, diseñar una armonización, ofrecer un maridaje de vinos en función del menú. Pensar en las aguas, cafés, tés, los destilados…todo ¡es muy amplio! Y en muchos casos también el mismo sommelier se encarga de la ejecución durante el servicio, la recomendación del vino, la presentación, abrirlo, decantarlo o no decantarlo,  que copas se van a utilizar, en que momento de la comida servirlo...”

Martín Bruno está en un momento excepcional de su carrera, diariamente despliega su experiencia en Tegui, el restaurant nro.1 de Argentina según la revista Restaurant “Si bien es una lista dentro de la diversidad de publicaciones, es un orgullo y un gran reconocimiento a la vez que una gran responsabilidad… Por eso, uno tiene que estar a la altura de las expectativas e ir más allá. Respondiendo al objetivo más importante del restaurant que es el comensal. Es un gran desafío satisfacer la curiosidad de ser el número uno, y sorprender”  Allí realiza un cuidado proceso en el armado de una carta, que sea consensuada  “Eso es lo interesante, buscar una carta que sin ser enciclopédica –con 200 vinos-  represente los vinos de Argentina, con variedad de regiones, vinos consagrados e icónicos frente a los vinos de pequeños productores y ciertas rarezas. Una buena carta de vinos tiene que tener diversidad, tiene que ser divertido mirar la carta y elegir”. Él busca encontrar siempre la satisfacción en lo que hace y no un simple intercambio por su servicio “Necesito la satisfacción personal y espiritual por mi trabajo. Es importante la satisfacción, el sentido de pertenencia y el orgullo de trabajar en determinado lugar”. Por eso también, disfruta a pleno de  la docencia “Es otro aspecto muy lindo de la sommellerie, siempre  estás demostrando y capacitando durante el servicio…Y cuando empecé en CAVE  y luego en el IAG, fue una gran satisfacción, un lindo reconocimiento que alguien quiera escuchar lo que vos tenés para decir…”

El último certamen del Panamericano en Chile, lo colocó en la primera posición para representar a nuestro país “Cuando Paz Levinson ganó el Panamericano, automáticamente se abrió una plaza más para Argentina. Éste es otro desafío y muy grande. Los sommeliers que compiten en mundiales, tienen mucha experiencia en concursos y carreras brillantes, y han estado o están en mercados donde pueden probar todos los días vinos de países diferentes. En América  hay países con más o menos posibilidades, pero en general estamos todos en la misma situación.  Toda Latinoamérica tiene esto en común. La sommellerie es relativamente nueva frente a países como Francia, Italia, Inglaterra, Alemania; donde su  historia es tan vieja como la gastronomía. No sé si es del todo una desventaja… pero es una situación muy diferente para los concursantes”

Ahora lo espera el Mundial de Sommeliers 2016 “Es muy importante,  es un evento único, si el Mundial fuera en otra parte, probablemente nadie se enteraría y también  ¡no habría tanta presión! Está bueno porque voy a estar con mis pares y colegas, a quienes conozco. Y esto es muy diferente a participar en un lugar donde no conoces a nadie. Pero, como todo tiene sus pros y sus contras. No sé si se volverán a dar circunstancias como éstas, la clasificación nacional y del panamericano y ahora… estar preparando la final con este reconocimiento de pares y amigos, que además te sostienen en las largas horas de preparación” para llegar a la instancia del mayor desafío, la competencia “Cuando tenés que catar un vino,  es lo más lindo de la competencia. Y ahí decís: Es para disfrutar, poder hablar de los vinos que me gustan y estar probando, ir diciendo como es un vino es lo más rico de la competencia. En ese momento te olvidas del estrés”  y no hay tiempo siquiera para ponerse nervioso “Es tal la vertiginosidad de todo, que es imposible. Son tiempos muy acotados, donde te vas enterando del resultado en el momento y si después de las pruebas, cuando esta termina,  tenés la sensación de que te fue bien… Y entonces sí,  podés reflexionar:   “Pensar que hace un par de años ni me imaginaba que iba a estar acá, en las instancias de una competición