3º premio, “Jóvenes Cocineros de la Comunidad Valenciana”

12.10.2015

Mirar las cosas desde una perspectiva amplia fue lo que me convenció a la hora de decidirme y estudiar Gastronomía. En mis sueños era “fusionar” los grandes placeres de la vida: “Comer y Viajar”.

Uno de los grandes representantes de la cocina vasca fue clave en despertar mi interés por la cocina cuando aun era adolescente.

Los años han demostrado que fue la elección mas acertada. Allá por el año 2000 terminé la cursada, mientras estudiaba empecé a trabajar como cocinero del restaurante Café de La Plaza en Villa Devoto, hasta ocuparme completamente del diseños de platos convirtiéndome en chef. El horario me permitió cocinar para la Embajada de Mozambique. Experiencia que, más que un gusto, fue un placer.

Después de hacer el postítulo de Arte Culinaria, me embarqué hacia Europa con muchas ganas de aprender y adquirir experiencia.

Estuve con Martín Berasategui y hoy me encuentro en la Comunidad Valenciana en el Restaurante La Finca, que con más de dos décadas de trayectoria, logró consolidarse como una gran oferta gastronómica en la zona. Pude vivenciar en carne propia lo que es perfeccionar al máximo la alta cocina y sentirme orgulloso y partícipe del gran esfuerzo que significó porque a fines del año pasado nos concedieron la primera estrella michelín. 

Sigo perfeccionándome en la docencia gastronómica específicamente, ya que es mi próxima meta “ejercer y compartir mi conocimiento”; y en las últimas tendencias en gastronomía con los grandes maestros del viejo continente como: Paco Torreblanca, Joaquín Felipe, Daniel Frías, Josep Quintana, Iñigo Lavado, entre otros.

Al tener la posibilidad de viajar por Europa y medio oriente hace que uno potencie al máximo su creatividad ampliando la sólida formación que con tanta pasión nos transmitieron en el IAG.
Muchas gracias.

Adrián J. Onyschuk