Desde Madrid...

12.10.2015

Gracias por darnos este espacio para contar nuestra experiencia tan reciente. Egresé en el 2000 y ese paso fue algo que no puedo olvidar hasta ahora. Quiero agradecer a los profesores que me enseñaron que la cocina no es solo cocinar, concepto que se valora cuando salís a la realidad, a trabajar, a hacer una pasantía y ves que todas las cocinas no son como la del IAG.


Recuerdo cuando fui por primera vez a ver a Norma Sánchez para pedirle una pasantía. Luego por mi propia cuenta encontré una pasantía en Carmela, una experiencia que resulto muy bonita. Posteriormente conseguí trabajo como extra en el Hilton de Bs As, que me sirvió para que me ofrezcan otra practica en el sur, en Los Notros. Allí descubrí lo que era trabajar duro y tomé conciencia del real interés que tenia en esta profesión. Llego el paso a Europa, en el Bulli de Sevilla, una experiencia que me encantaría repetir. Volví a Bs. As. y realice una pasantía en Olsen de German Martituegui mientras trabajaba en otro restó. Tuve la posibilidad de que German me ofrezca trabajo como segundo de cocina, me propusieron irme al Olsen de Madrid, luego pase a La Broche de Sergi Arola, comencé como ayudante de cocina y llegué a jefe de partida. Actualmente me encuentro en el restaurant Zaranda en Madrid (que cuenta con una estrella Michellin) como jefe de partida de pescados; muy feliz al lado del Chef Fernando Arellano, quien día a día me enseña el cuidado del producto, el respeto por las técnicas y el amor a la cocina. A través de este medio quiero pedirles a los alumnos que no se dejen deslumbrar por las nuevas técnicas, antes de aprender las bases reales de la cocina, que enseñan en el IAG. Muchas gracias a todos y no lleguen nunca tarde a la cocina. Un beso.

Javier Gardonio